El termostato disparado
La biología: Cuando el estrógeno cae, el hipotálamo se vuelve hipersensible a la temperatura y activa la sudoración sin motivo real. El resultado: sofocos de día y sudores nocturnos que interrumpen tu descanso.
Cómo lo resuelve: La Salvia, la Cimicífuga y el Lúpulo actúan sobre la respuesta térmica del hipotálamo — reduciendo la frecuencia e intensidad de los episodios desde el mecanismo que los dispara.


